Departamento de Pastoral Indígena - OMPCOSTARICA

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Departamento de Pastoral Indígena

CONAMI


Objetivo general: Animar la misión de Jesús, anunciando las Buenas Noticias del Reino de Dios, desde la vida y la sabiduría del pueblo, concretando nuestra acción en los campos pastorales.

Pastoral indígena

Sin duda que la Pastoral indígena en toda América Latina y el Caribe tiene hoy una especial significación. Su renovada proyección misionera la hace mirar hacia dentro de sí misma para ver situaciones de «misión» que requieren otro tipo de presencia, lo que unido a la opción preferencial por el pobre, siempre presente en su Pastoral, le lleva en una misma dirección: misión y opción por el pobre coinciden.
 
Hay muchos sectores dentro de ella que han hecho centro de su proyección pastoral la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y afros, y la necesidad de llegar a ellos con el ofrecimiento de un Dios liberador comprensible y cercano, en diálogo con sus propias culturas:
 
En esta perspectiva, nombres de ilustres prelados sonaron y siguen sonando con fuerza y han traspasado las fronteras no solo de sus diócesis, sino también del continente; algunos murieron mártires; otros ya entregaron su vida al Señor o están «jubilados»; otros, en fin permanecen todavía trabajando en el surco, hablamos:
*  de Mons. Helder Camara, apóstol de los pobres, y firme defensor de estructuras más solidarias con los oprimidos; de Mons. Pedro Casaldáliga, defensor a ultranza del derecho de los indios a su identidad y a sus tierras. Obispo y poeta, uno más, entre los aparceiros y los indios de Sao Félix de Araguaia en el Brasil;
 
* de Mons. Samuel Ruiz y su reconocida, constante y trascendental entrega al trabajo de los pueblos indígenas mexicanos, desde su Obispado de Chiapas (México);
 
*  de Mons. Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de El Salvador, figura carismática en la defensa de la justicia y de la paz, en su opción por el campesinado indígena, pobre, expoliado y víctima de crueles violencias;
 
*  de Mons. Gerardo Valencia Cano y su encarnación en el pueblo afro-americano de su Diócesis de Buenaventura (Colombia), decido defensor de los derechos de los indígenas y de sus culturas y pionero en la fundación del Departamento de Misiones del Celam (DEMIS), del que fue primer Director;
 
*  de Mons. Leonidas Proaño, que hizo amplia escuela de respeto cultural y de promoción del indígena ecuatoriano y acogió desde Riobamba (Ecuador) multitud de proyectos liberadores;
 
*  de Mons. José Dammert Bellido, durante treinta años Arzobispo de Cajamarca (Perú), que siempre dio primacía a los autóctonos campesinos de la sierra, por encima de las autoridades, de los comerciantes y de la clase dominante de Cajamarca;
 
*  y, finalmente, nos referimos en bloque a los Prelados del «Sur Andino», en Perú, que han sabido trabajar pastoralmente en conjunto, han proyectado obras comunes a favor del indígena y han hecho de sus circunscripciones, lugares de promoción, desarrollo, estudio y acogida para los mayoritarios habitantes quechuas y aymaras.
 
Ahí tenemos un ejemplo claro de «pastoral indígena» que se ha llevado desde hace unas décadas, que se sigue llevando y que se entronca en la medida de la necesidad de liberación de los mismos pueblos; y que a la vez es interpeladora para otros sectores eclesiales.
 
Esta es la pastoral indígena actual, por lo menos la pionera, la que marca el sentido orientador y se compromete con las necesidades concretas, es cierto que en cada lugar tiene unas peculiaridades
 

 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal